#cuento

54 posts
  • hotaru_06 64w

    Cuento de las vocales.

    Hace mucho existía un hermoso bosque, allí vivía una tierna hermandad de vocales. Estas parloteaban y jugaban todo el día; su juego favorito era el de las escondidas. La vocal A redonda, con su encantador rabito se ocultaba en la copa de árboles, en los arbustos, en las frutas; como la manzana y naranjas y en las alas de las mariposas. La vocal E con su grácil silueta la podías encontrar en los campos de flores, en la corriente del río o en la cola de un pez. La vocal I la mas alegre con su puntito de sombrero no se molestaba mucho en buscar un buen escondite; así que era fácil de hallar, se columpiaba en el viento, bailaba en la risa de un(a) niño(a) y se dejaba ver en la nariz de una ardilla. La vocal U tímida, con sus colitas era la mejor en este juego; la última en encontrar, sus hermanas algunas veces la encontraron en una oscura cueva, en el algodón de las nubes y en la huella de una nutria. La vocal O regordeta peinada con una colita a un lado; se sorprendía cada vez que la descubrían dentro de una colmena, en la lana de una oveja y en la oreja de un oso. Así pasaban todos los días estas juguetonas hermanas, en un sinfín de juegos y escondites en el bosque de las vocales.

    ©hotaru_06

  • cuentista 96w

    Sueño interrumpido

    Noches oscuras
    Criaturas extrañas deambulan
    En el lecho te encuentras
    Pero de súbito te despiertas
    Intentas moverte pero no puedes
    Y no lo lograrás por mucho que lo intentes
    Miedo sientes mientras la oscuridad te rodea
    Huir de ahí es lo único que deseas
    Piel de gallina tienes por temor a lo desconocido
    No te enteras que algo más está contigo
    ©cuentista

  • cuentista 97w

    El Mago

    Una nueva carta ha sido lanzada
    Y un nuevo capítulo en la vida de Carlos ha sido anunciada
    El chico en la desesperacion se encuentra
    Una decisión la angustia despierta
    Un mundo oscuro y peligroso le espera
    Quien sabe si saldrá ileso de ésta
    A una llamada el mago se encuentra
    Esta decisión hará que Carlos se arrepienta
    ©cuentista

  • cuentista 98w

    La enfermedad

    Dos montículos adornan la tierra
    Sus cruces torcidas se elevan enseñando una gran tragedia
    Un triste hombre abre un hoyo
    Esperando volver a ver aquellos dulces ojos
    Su alma y sus fuerzas poco a poco se derrumban
    Debe apresurarse en acabar con su propia tumba
    Su vida ha acabado en un final triste
    Pero su mente otra realidad vive
    ©cuentista

    Sigue la historia en "Mundos de Tinta"

  • cuentista 98w

    El loco

    Camina hacia adelante
    Mirando hacia un horizonte distante
    Su vida a sus hombros lleva
    Sin miedo a lo que le espera
    Un perro es su único acompañante
    Testigo fiel de un destino inquietante
    Con un paso decidido el loco al abismo cae
    Quien sabe cuál será su triste desenlace
    ©cuentista

  • pige0n 98w

    Cuéntalo

    Cuenta también que tus sonrisas me llegaron a punta de pura sal que arrastraba el mar
    que arrastraba la brisa.
    ©pige0n

  • pige0n 113w

    Cristal

    Cristal era su nombre y no sabía amar.
    Cristal estaba roto, rompía como el mar.

    Todas las noches, despertaba para caminar bajo luces entredormidas, ojos laxos y bostezos molestos de la ciudad:
    "Ya está aquí, Cristal",
    y las luces se daban vuelta
    por miedo,
    por verguenza,
    se terminaban de apagar.

    Cristal seguía
    bajaba hasta la orilla, hasta donde se perfila el agua,
    entonces, se adentraba y era uno
    con el mar.

    Cristal regresaba por la tarde,
    a eso de las cuatro,
    despierto y automático para ir a desayunar
    a lo de su mamá.

    ©pige0n

  • renerramz 121w

    Humo

    Ahora para variar un poco mi yo....

    Narrativa
    Cuento
    Ficción
    Tributo














    Humo

    Y aquí tienen de nuevo a un pretencioso humano jugando a ser escritor, junto a él está un block de notas, un cigarro a medio fumar, un cenicero
    insulso asquerosamente limpio, el humo etéreo formando juegos y sombras, forjando su perveso malestar en el ambiente; también existe una luz
    tenúe de 60 vatios proveniente de una lámpara cuyas dimensiones no caben en torno a la vida.
    A lo lejos se oye el estruendoso sonido de una pieza de latón golpeando con fuerza para repicar una y otra vez.
    La metamórfosis comienza otra vez, háblando su propio diálecto taciturno, lamentando su vida propia. El dolor intenso que proviene desde dentro,
    desde el alma, desgarra y trata de florecer.
    El cambio ha comenzado y no parará, no se detendrá hasta que concluya, al rededor sólo es NOCHE, sus formas, sus silencios, sus penumbras, sus
    calles azules, todo parece indicar que el resto de la urbe yace oculta en algún lugar de sus casas (quizá bajo las sábanas, quizás solas de una a otra
    costilla, otros no con tanta suerte, rodeados de gente que ni siquiera conocen, en medio de tantas personas), la luna se estremece y las nubes
    continuan su perenne juego, su interminable vaivén, su inagotable curso.
    “...Metamórfosis mata a Morfeo, que el sueño sueñe que está soñando...”(S.H.) y de ser posible cámbiate a la pasión, vuélvete un pensamiento o
    acaba con toda ilusión. “...Allí permaneció durante toda la noche, que pasó, en parte, inmerso en un semisueño, del que una y otra vez lo despertaba
    el hambre con un sobresalto, y, en parte, entre preocupaciones y confusas esperanzas, que lo llevaban a la consecuencia de que, de momento, debía
    comportarse con calma...”(Kafka).
    El dolor continúa parece escalar desde los pies hasta el fondo del pensamiento, es un dolor inusitado, es como descollar ante la resistencia, en
    cambio los colores nocturnales, colores intangibles como si se tratase de las plumas ebáneas de un cuervo, se colman de susurros, se contagian de
    riesgo inocuo, susurros que se tornan pasiones, caricias o ternuras, murmullos que se transgiversan en frases inconlcusas y mientras los sabores de
    la noche en sí se quejan como en una letanía, se dejan ser lo que son; estos sabores como a silencio, como a descanso, como a vida constante.
    Lo que en el día eran muchedumbres divagando sin rumbo, vagando errantemente de un lugar a otro, multitudes presurosas por llegar a ninguna
    parte se forman soledad y silencio a pesar de las circunstancias y del tiempo mismo, se mutan en aislamiento a pesar del juego de Cronos.
    Cuando decidí aceptar el cambio, supe sus consecuencias y tuve que afrontarlas, mi cuerpo cambia al igual que la mente, ahora no sé si soy más
    sabio o maduro, lo que sí sé, es que ya no soy el mismo que fuí o dejé de ser.
    “Metamórfosis” juega conmigo o juega el juego de la vida misma, tan hiriente pero tan dulce; juega a ser distante; juega al azar y al Sino pero no te
    olvides del presente, pero no te olvides de la insanidad -musa de los rapsodas- que deberá permanecer intacta.
    Pregunto: ¿Porqué? Sin embargo no encuentro respuestas. Tal vez la cuestión no fue debidamente realizada o formulada, tal vez existen varias
    respuestas no aclarecidas o encontradas, o simplemente la respuesta acertada no existe; mas sin embargo la mutación está en juego, está pletórica
    de sentimientos y sensaciones distantes que nadie jamás comprendería, a menos claro, que lo haya experimentado al igual que un servidor.
    Bajo el manto de Selene percibo todo de forma distinta, veo lo que otros no, escucho lo mismo que cualquiera pero con mayor intensidad, capto,
    siento o presiento absolutamente todo mi entorno, lo cual no me hace diferente a los demás, sino que me vuelve especial.
    Por fin termina la última campanada, mi cabeza descansa en el borde del asiento, el cigarro ha llegado al final, la vitola de humo permanece jugando
    a ser algo, a tener cuerpo juega con el aire y con las sombras -pero de ser una entidad, ¿el humo a que debiera jugar?- el cenicero ha teñido de gris y
    negro su fondo.
    Un torrente de pasión me invade, de alguna forma sale a flote; en cualquier otra circunstancia sería agotador, extenuante pero hoy no es así,
    primeras y primitivas gotas de sudor perlan mi frente y se deslizan suavemente, de una forma desquiciante por la mejilla, mientras el dolor
    permanece, gira, grita, tiembla y se oculta tan sólo por lacónicos lapsos de tiempo. La pasión que desbordo se nota a lo lejos, no podría hacer otra
    cosa ante su aterciopelado cuerpo tan lleno de encanto que se mueve al compás y con la cadencia de las palpitaciones, el néctar de sus labios y el
    jugo de sus palabras que son comparados únicamente con la fuerza de sus caricias y con el fruto prohibido de su abrazo.
    Despúes de ese momento nuevas ideas surgen en el espacio, temores, pensamientos, frases o acciones, es impreciso e indiferente; todo radica no en
    la forma sino en el contexto, en el contenido, lo interno, el dolor parece concluir, tan sólo se apaga delicadamente como un suspiro a media luz o
    como una poesía cantada en la taberna.
    Aunque el dolor no esté, su presencia existe y deambula por doquier, la mutación términa victoriosa (da la impresión de ser una bailarina de ritmos
    cadenciosos, vibrando, jugando a lo largo y ancho del cuadro de alrededor de tres metros de madera barnizada, frente a un público embrutecido por
    un narcótico proveniente de la música saliendo por los altavoces, y adormilados por luces multicolor que bañan todo, luz que corre y se esconde y
    regresa y se queda y rebota y todo), esa mutación que indica que todo volverá a ocurrir sin bastar las emociones o sensaciones, solamente no hay
    otra manera de seguir latiendo.
    En la penumbra no importa como me llamé o como me diga la gente, el dolor seguirá el curso, la soledad su maldición.
    Mi nombre no importa, pero si en verdad te apetece saberlo, mi nombre es Lawrence Talbot.

    Rn
    Rener Ramz


    renecel8587@gmail.com





    ©renerramz

  • aleortega 130w

    Holden Caulfield

    Deberíamos irnos.
    Agarrar la ruta.
    Irse a la mierda.
    Un volantazo y nos vamos a la mierda.
    Agarrar el auto, pasarte a buscar e irnos.
    Nos vamos al carajo.
    Nos vamos a la mierda.
    Lejos.
    A otro lado.
    Pero nos vamos.
    Animarse estaría bueno.
    Dejar todo te parece?
    Dejamos todo esto atrás te parece?
    Dejamos todo esto atrás. 
    El laburo, la casa, las plantas que no regás nunca. 
    Lo dejamos todo. 
    Dejamos nada. 
    Y nos vamos.
    Ya no quiero esperar más tu mensaje a la madrugada.
    Dejemos de esperar.
    Vámonos que los otros no esperan.
    Vámonos porque acá no hay nada.
    Vámonos.
    Si quiero aprender algo, vos me decís que leer.
    Si querés conseguir algo, yo te digo dónde.
    Hagamos como Holden decía.
    Nos vamos al norte.
    De una.
    Ya.
    Nos vamos al norte.
    Hoy.
    Te paso a buscar y nos vamos al norte.
    Y seguimos subiendo.
    Llevá El Gran Sertón.
    Llevo discos de García y Páez.
    Llevá a la furia.
    Llevo al escapista.
    Lapiceras, libros e historietas.
    Cuadernos para escribir.
    No te olvides los cuadernos.
    Te paso a buscar y nos vamos.
    Cargo nafta y nos vamos.
    Cambiate y nos vamos.
    Termino está canción de amor y nos vamos.
    Comemos algo en el camino y nos vamos.
    Te lo prometo.
    Aprovechemos que es hoy.
    Porque mañana ya es tarde.
    Como decía Holden, mañana ya es tarde.
    Deberíamos irnos.







    ©aleortega

  • nattysuketchi 130w

    Síndrome de Stendhal

    Chiara apenas caminaba por los pasillos del museo sin decir nada, atrapada entre los susurros que sus dos acompañantes se dirigían a lado y lado de ella. Hablaban de las impresiones que les producían las piezas en exhibición, con una emoción que Chiara juzgó como ridícula e infantil. No tenía por qué tener pensamientos tan agresivos, solo estaba malhumorada desde la noche anterior y ahora se desquitaba con todo el mundo. Además, el dolor de cabeza que sentía amplificaba esos murmullos de tal forma que se sentía como si le estuviesen gritando en los oídos. Fingía estar feliz, pero era evidente que estaba muy mal. Se excusaba con que estaba enferma, pero el mayor malestar no era físico sino emocional. Ni siquiera estaba disfrutando la ida al museo, que antes era una de sus actividades favoritas.

    En ese momento no quería saber nada de arte. Había pasado la noche anterior llorando por él y por eso sentía asco de sí misma. Ella había sido la musa detrás de todas sus obras y cuando él la dejó, lo que más le dolió no fue perderlo, sino que su nuevo arte se volvió mediocre a los ojos de ella. Chiara se sentía culpable de haber dejado morir a un genio en potencia y que este se convirtiera en un gusano sin talento. En realidad, ella no había hecho nada pero aun así se echaba la culpa del fracaso de su relación. A veces desearía haber hecho algo para frenar el inminente desastre. Hace dos días tuvo un sueño en el cual él estaba pintándola desnuda. Ella se quedó inmóvil por el tiempo exacto de una hora, sin parpadear, sin respirar, dando lo mejor de su belleza. De repente se cansó y se puso de pie, se acercó hacia el artista y le clavó un estilete en el corazón. Despertó sintiéndose bien, pensando que eso era lo que debía haber hecho: matarlo mientras aún era bueno.

    Sin embargo, ya era demasiado tarde para eso. Ahora solo se lamentaba. Tratando de distraerse, por primera vez levantó la vista del suelo y giró la cabeza hacia la derecha para ver qué encontraba. Fatal error.

    Era la pintura más hermosa que había visto en su vida. En realidad "hermosa" sonaba insultante para lo que en realidad era. Todo sucedió en 30 segundos. Primero notó la composición general de la obra, con todos sus elementos perfectamente distribuidos en el espacio: a la derecha una chica sentada en el muelle, a la izquierda los botes y la inmensidad del mar, arriba el cielo, abajo el abismo. Notó el uso destacable de la luz, en el fondo una oscuridad emergente amenazaba con subir hasta llevarse a la chica que inocentemente miraba hacia el cielo, lleno de luz colándose por entre las nubes, como si estuviera buscando a algún familiar muerto que la protegía. Ajeno a esta experiencia espiritual, toda la belleza de la Tierra la representaba el imponente mar. Notó las emociones reflejadas en el cuadro, antes de que las lágrimas le nublaran la vista: nostalgia, melancolía, inocencia, maldad pura, divinidad celestial.

    Lloró como nunca había llorado en su vida y cuando se dio cuenta que no podía controlarse a sí misma, soltó un grito desgarrador que asustó a todos los presentes en la sala. Pudo haber sobrevivido si se hubiera quedado inconsciente en ese momento, pero justo antes de desmayarse reconoció de inmediato la firma del autor. Supo que no solo él había logrado crear el cuadro más hermoso del mundo, sino que además lo había hecho sin pensar en ella. Eso le alivió y a la vez le partió el corazón. Murió en brazos de una de sus amigas y un guardia de seguridad. Murió con una sonrisa de orgullo que ocultaba su ego lastimado. Su experiencia más hermosa fue a la vez más dolorosa de lo que un ser humano podía soportar.

    Este caso tan peculiar se convirtió en inspiración de muchos otros artistas que intentaron representar el extraño suceso a su estilo. A todos ellos les llegó fama y éxito instantáneos, pero también, al pasar de los años uno a uno fueron muriendo de las maneras más espantosas. Nadie quiso volver a hablar del caso por temor a quedar maldito y la historia de Chiara fue enterrada para siempre en el olvido.

  • nattysuketchi 132w

    Exceso de ternura

    ¿Acaso no eres tú lo más lindo que existe en el mundo?

    Tenerte en mi regazo es como ser capaz de tocar un pedacito de cielo. Tus mejillas sonrosadas, tu piel de algodón. Tus ojitos, pequeñitos y negros como la noche, desaparecen cuando ríes. Tu risa, sonido ensordecedor y agudo pero tan contagioso. Vas a atraer todas las miradas cuando crezcas, lo puedo adivinar al acariciar tus suaves cabellos.

    Estás tan tranquilo ahora y eso me da paz también. Quiero estar siempre a tu lado, protegerte, darte mi cariño. ¡Eres tan especial! quisiera encerrarte en una cápsula para no dejarte ir, para nunca perderte. Te abrazo tan fuerte que te despierto, quiero mostrarte todo mi amor. Siento necesidad de apretar tu carita, lo hago tan fuerte que empiezas a llorar. Lo siento tanto cariño, no puedo detenerme, es tu culpa, es tu exceso de ternura.

    Por favor no llores.

    Cállate…

    ¡Cállate ya!

    ¡He dicho que te calles!

    Lo siento, pero te tuve que tapar la boquita con la almohada. Veo tus piernitas moverse, creo que me estoy pasando, pero el baile que haces es tan gracioso que no puedo parar.

    Creo que ya fue suficiente, estás muy callado. Cuando retiro la almohada ya no siento tu respiración. Tengo miedo.

    Bebé, me estás preocupando mucho.

    Bebé, háblame, por favor.

    Bebé, por favor ríe, llora, grita, te prometo que ya no me enojaré.

    Pero todo lo que queda es el silencio, y tu cuerpecito de algodón ahora pesa sobre mis manos como el cemento.

  • kameliya 134w

    #cuento#fantasia#tragedia#aprendisaje#filosofia����️����️����

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    Salvar la Navidad..

    Peter despertó...
    "Tengo que hacer algo!..tengo que hacer..Algo!"...

    12 de diciembre,quedaban pocos días para los colegios,después de unos días ya es Navidad.Vacaciones,compras,comida de sobra y diversión para los jóvenes ,que lo que más apreciaban era la fiesta,descontrolada,entre amigos,alcohol,droga y videos vergonzosos,que colgaban en las redes sociales,como si fuera un acto de bondad,gracia y arte....
    Las tiendas parecian todas árboles con adornos,luces ,música..esperando a la gente que pierdan sus últimos centavos en el nombre de Papá Noel o Santa Claus.Asi lo llamaban todos,aquel hombre que vendría en noche buena y con su magia convertiría esta única noche del año en algo especial y hermoso..Pero la realidad,afuera,era distinta.
    Peter voló desde su casita,que estaba en un mundo paralelo a este y se dirigió a una calle con poca luz,casi ausente ,donde vivían unos pobres paisanos,en plena calle,junto a unos perros que parecían perchas de madera,colgando sus huesos y carnes.Dormian allí,encima de un montón de cartones y a su alrededor había botellas de plástico,conservas vacías y unas mantas,sucias ..y los gatos se acercaban para ver si quedaban restos de algo,que parecía comida...Peter les observó en un instante con sus ojos grandes,que parecían algo inquietos,molestos y pensó "En que se convirtió ese mundo?!.."Voló hacia otra calle,donde los adornos de las casas parecían un Parque de diversiones..Pesaban tanto,que parecia un milagro,que se sostenían allí,aun..Salió de una de ellas un niño,poco más de 9 años y Peter se detuvo mirándolo.Estaba bien vestido,con su mochila de marca,que parecía que llevaba un montón de piedras..sus manos frágiles la apoyaban sobre los hombros,bien abrigado,algo aburrido,bostezaba y andaba sin prisa y su carita le recordó a alguien..a alguien que solo se parecía en una cosa.Esa triste mirada,ese andar sin gana.Ese frágil cuerpo,cuerpo de niño,pero un niño distinto..
    A unos pocos metros del colegio,de aquel pueblo,había unos niños que estaban quietos,parados,mirando a los otros que entraban ,charlando con sus compañeros sobre los días festivos que se acercan,sobre sus padres que tendrían que esconder les los regalos de navidad,se reían y bromeaban con tal cosa,porque sabían que tendrían muchos regalos.Para ellos era algo normal y cotidiano,algo que pasaba todos los años,en las mismas fechas...Los niños,que miraban con tristeza,aquella movida,no tenían padres,eran niños callejeros,abandonados,igual que aquellos que dormían en la otra parte de la Ciudad.Para ellos la navidad era algo del otro Mundo.Soñaban con un abrigo calentito y unas botas que les protegieran del frió ..y una comida cálida,que nunca tenían en sus días de soledad y abandono...
    Peter sonrió de repente,como si fuera que alguien le pellizco en la cara y voló otra vez,en otra dirección.Estaba lejos,arriba ,muy arriba en los cielos,donde habitan las hadas del viento y lluvias..Este pueblo,donde vivían las criaturas del Señor,era fantástico!Todo era verde,amarillo y azul.Una naturaleza que dejaba cualquier ojo,maravillado .Peter se dirigió hacia unas rocas,donde se veían unas puertas pequeñitas de madera de roble,escondidas bajo unas cascadas hermosas de aguas que brillaban cuando se refleja la luz del sol ,con unas figuritas en forma de espirales,pintadas de oro mágico,que parecía vivo,porque se movía cada vez que alguien se acercaba y adornadas por fuera con colores de arcoiris,reflejaba una realidad,no conocida,pero paralela a otros Mundos.Era real.Vivo!!..Toco una de ellas con delicadeza y enseguida una voz le respondió:
    "Quién eres?Y porque haz venido?"..
    Unos ojos azules que parecían el mismísimo cielo,se movían a todas partes y lo observaban con seriedad..Peter se agachó y susurro "Vengo a salvar la navidad!" Y mintió "Soy uno de los ayudantes de Santa Claus.."
    "Y que quieres?!"..respondió la puerta con ojos de cielos que se mueven a todas las direcciones.
    "Quiero polvo de tormenta y gotas de lluvia ,para salvar una pequeña ciudad de la malicia que habita allí..".."porfavor.."añadió.
    La puerta chiquitita se abrió suavemente y unos pequeños elfos se acercaron hacía El con unas bolsitas de color de plata ,que estaban atadas con unos cordones que parecían de piedras semipreciosas,con un color de carbón,miniaturas,que brillaban como brilla el azúcar ,espolvoreado ,sobre una mona de pascua.Parecia algo dulce y valioso.Peter las cogió y voló de vuelta a aquella ciudad donde parecía que a nadie le importaba ya la felicidad .Donde la mayoría vivía,sin aportar nada..donde la humildad se había convertido en lujuria ,desprecio y abandono.Donde se apreciaba la imagen y no el alma...Donde el talento era ser rico y tener y no dar..
    A unos cientos metros espolvoreo los polvos de magia y se escondió encima de una nube,dormida,que no le importo aquel visitante..
    Y de allí..cambió todo..

    Continuará..
    ©kameliya

  • aleortega 144w

    No

    Ya no peleás por dormir con la persiana baja, ni echás a los gatos de tu pieza.
    No tenés que escuchar quejarme por el libro que escondiste. Ya no debés disculparte con tu hermana por mis costumbres. No guardás los cubiertos con la punta para abajo y podés lavar los platos tranquila. No tenés que dormir en un rincón de la cama, ni tampoco escuchár lo que a mí me gusta. No tenés que leer lo que te pido, ni dejar de ver Grey's anatomy. No volverás a oír mis diatribas, ni tendrás que soportar mí intransigencia.
    No llegás más tarde al trabajo por mí culpa, ni vamos a la guardia si te duele la panza. No vas al parque si no tenés ganas.
    No escribiremos nunca un libro, ni grabaremos jamás nuestro programa de radio.

    No volveremos a compartir nada.

    No le contaremos historias a nuestra hija.


    ©aleortega

  • aleortega 144w

    Green Lover

    Busqué a abby,
    en el disco de Páez,
    el libro de Férrez,
    el cuento de la calabaza,
    el café quemado,
    el desayuno frío,
    el portazo a la madrugada,
    el paquete de navidad,
    el sol matinal
    el juego de la plaza,
    el miedo a caer,
    el muñeco que hablaba,
    el horario del subte,
    el cierre de caja,
    el teatro de al lado,
    el poema de Borges,
    el viaje al sur,
    el mensaje sin responder,
    el verde.

    Siempre el verde.

  • aleortega 145w

    London Calling

    - Ya no nos representás. Perdón que suene así, tal vez es muy agresivo de mi parte, tal vez es muy violento pero creo que, de otra manera, no vas a prestarnos atención. Y digo nos, porque hablo por todos. Los chicos me eligieron a mí para hablarte. No nos gusta el sendero que estás recorriendo. Creo que ellos se unieron por un motivo, un ideal que, al menos durante estos últimos meses, ya no es tan claro.
    Nos conocemos de hace bastante, fui el primero en unirme a tu causa y no me arrepiento. Pero es justamente por eso que hago esto. Creo que lo mejor es que des un paso al costado y me dejes a mí estar a cargo del grupo. Desde que volviste a la isla de tu último viaje a Londres, ya no sos el mismo. No sé qué fue lo que sucedió, ya que tampoco quisiste hablar de eso. Pero evidentemente es algo que te afectó demasiado.
    La violencia con la que atacaste la nave del pirata. Dante tuvo pesadillas durante 2 semanas. Varios de los chicos vinieron acá para alejarse de ese tipo de cosas. No dejaron una guerra para meterse en otra. Y eso es algo que parece nunca llegaste a comprender.

    Peter Pan se mantuvo en silencio mientras hablaba su compañero. Escuchaba atentamente cada una de sus palabras pero su mente estaba en otro lado. En la ventana de aquella casa ubicada en la calle más triste del barrio de Bloomsbury. El tiempo transcurria diferente en Nunca Jamás y Wendy ya no era la joven que se había aventurado a esa tierra buscando un nuevo hogar. Hoy en día era una mujer y cuando el chico la llamó ella no pudo oírlo.
    Pensó en los niños perdidos. Pensó en su pequeña amiga alada. Pensó en lo mucho que amó a esa Londinense. Cuando el otro finalizó, Peter solo pudo asentir y salió del árbol a enfrentar la noche. La luna le sonreía. Él se acercó para devolverle el gesto. No se despidió de nadie, sabía que así era mejor.
    Viajó por el cielo, de vuelta a Londres. Tal vez era hora de crecer.
    ©aleortega

  • aleortega 145w

    Jardín

    “Te escribo esto, porque me temo que no poseo el valor para enfrentarte. Para mirarte a los ojos y decirte que me voy. No es una decisión que haya tomado a la ligera. Realmente estuve pensándolo durante mucho tiempo. Creo que lo que nos mantenía juntos hoy en día es lo que nos separa. Y talvez es lo que ocurre con todas las cosas. Con el amor. Con nosotros dos. Es hora de pagar por aquello que nos fue dado. Las horas, los minutos que robamos, que le robamos al tiempo e hicimos nuestros. Tal vez no lo robamos y nos fue prestado y hay que devolverlo como podamos.

    No quiero que pienses que es por él. Pero tampoco puedo mentirte y decir que no noto la forma en la que lo observas. A él, tan torpe y sin embargo con un encanto inenarrable. Reconocer que Padre nunca sintió gran apreciación hacia mí, su primogénita, es no más que una obviedad y que veía nuestra relación como algo aberrante y contranatural, una redundancia. Pero jamás se me hubiera ocurrido que podría darle vida a otro ser. Tal vez nuestro hermano tenía razón y Padre es simplemente un ser cruel con un muy cínico sentido del humor.

    Aun así, si su intención era hacerme sentir dejada de lado, quiero decir que no lo ha conseguido. Que el paso al costado lo estoy dando yo, porque así lo deseo. Porque siento que mi tiempo acá, con vos a mi lado, ha llegado a su inevitable fin. Sabé que atesoraré nuestra era. El recuerdo de la luz del sol reflejándose en tus mejillas estará por siempre en mi corazón y será lo que me acobije en las noches en las que la soledad me trate de acobardar. Dejo en voz una parte de mí, que te acompañará hasta el último de nuestros inmortales días y parto a encontrar mi verdadero hogar, si es que existe tal cosa, fuera de este jardín.

    Adios Eva, nos volveremos a ver en esta vida o en la otra.”

    La primer mujer dejó la carta al lado de su amante. Eva dormía, tranquila, soñando de tiempos mejores, robados, a escondidas de su Padre. A su lado se encontraba Adán. Lilith los besó a ambos en la frente y se marchó del Edén.











    ©aleortega

  • aleortega 146w

    Qué será

    Hoy estuve todo el día con Bauti. A la mañana estudié un poco porque el martes tengo un parcial (lo que me pone un poco nervioso la verdad) y después a la tarde lo fui a ver. Abrió la puerta y cuando me vio, vino corriendo a abrazarme. No sé qué tiene ese pendejo con los abrazos pero son iguales a los tuyos.
    Cuestión que jugamos un rato, después leímos un poco, porque la fonoaudióloga le dio unos ejercicios ya que hay un par de fonemas que le cuestan y más a la tardecita fuimos al cine. Vimos una animada de una serie que le gusta a él y estaba re contento. Vos tenés que verlo, tiene una sonrisa que te alegra hasta los días más chotos.
    Después hablamos un poco, le pregunté cómo estaba lidiando con el hecho de que la mamá este en el hospital y me dijo:
    - Estoy escribiendole una carta para que se mejore, pero vos me tenés que ayudar porque hay palabras que no me salen.-
    Me reí y respondí que iba a ayudarlo. Preguntó si podíamos verla aunque sea un rato, así que fuimos para la clínica. Esperamos en la recepción durante 10 minutos hasta que nos autorizaron a pasar. Yo entiendo que hay un protocolo que respetar, pero loco, el pibe quiere ver a su vieja, nada más que eso, humanizate un poco.
    Ya en la habitación, la saludé y me senté en el sillón mientras ella hablaba con su hijo. La verdad que ver a mi hermana así me hace mierda, pero el guacho entiende todo. Sabe que está todo para atrás y sin embargo, lo toma con total naturalidad. Y obvio que se pone mal, pero aún así, se sienta con su madre y le cuenta como le va en el colegio.
    Nos quedamos un rato ahí y volvimos porque tenía sueño ya y no podía quedarse a dormir. La saludamos, el le prometió que volvería mañana.
    Caminando hacía su casa me preguntó por vos. Le dije que no nos veíamos más. Se quedó en callado un rato y al llegar a la puerta dijo
    - Si querés, le podemos escribir y le pedimos que vuelva.-
    Volví a reír, ésta vez un poco más fuerte. Quedamos en que mañana lo pase a buscar al colegio para pensar qué escribirte.

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    Secreto

    - Podés quedarte si querés. – Fue casi un susurro, un secreto que nadie debía saber. Sus padres estaban durmiendo, no podían enterarse que había regresado, pero tampoco quería que se vaya. Él, a quien durante tanto tiempo estuvo esperando, añorando su voz, el roce de su piel desnuda sobre la de ella, no quería que se vaya.
    – Sabés por qué no puedo quedarme. – La besó en la boca y luego en la frente. Un beso suave, como para dejar su marca. – Ya nos volveremos a ver. –Le dijo y saltó por la ventana. Wendy, como siempre hacía, se acercó hacia la cornisa, al momento que veía al líder de los Niños Perdidos volar hacia el cielo, su silueta sobre la luna llena, parecía que la invitaba a bailar con él. Puso un pie en el borde de la ventana.
    Los enfermeros la sujetaron de la cintura antes de que salte.
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    Hechizo

    Lo esperaba, ansioso, tranquilo, con un cúmulo de emociones que golpeaban la puerta, que pedían a gritos salir. Morfeo se lo había prometido, la llamaría en sueños, para así volver a verla, para así compartir una vez más algo del tiempo que le quedaba.
    Lo vió llegar y siguió sus instrucciones. Se recostó y cerró los ojos. Sueño pronunció el hechizo y nunca más volvió a despertar.
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    Let down

    En la esquina de Galicia y Honorio, justo en la entrada del edificio, se podía ver una baldosa resquebrajada. Carlos, el vecino del décimo, siempre puteaba para adentro los días de lluvia cuando volvía de la quiniela, después de haberle jugado a la matutina y la de Montevideo, y pisaba el mármol, mojándose el pantalón. Puteaba al encargado del edificio, al jefe de gobierno y a los que subían a la calle con la moto. Un poco para descargar su frustración de siempre mojarse el mismo pantalón. Otro por  la guita que perdía por seguir jugando en esa agencia. Carlos no sabía por qué se había roto la baldosa, ni quién lo había hecho. No pensaba en los obreros que estuvieron dos semanas, desde las seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde, con la mezcladora de cemento, poniendo los cerámicos uno atrás del otro, en perfecto orden. Tampoco pensaba (ni tenía por qué hacerlo ya que no lo conocía) en Rubén, que con sumo cuidado y paciencia buscó los diseños de las baldosas para que combinen con la quiniela, el supermercado, el restaurante de la esquina, el local de comida venezolana y la entrada del edificio de Carlos. En elegir baldosas lisas, porque pensaba en su hijo que usaba un skate y lo mucho que se quejaba de los socalos con cuadraditos.
    Si Rubén viera hoy lo que le pasó a su obra, putearia tanto o más que Carlos y llamaría a los muchachos para arreglar aquel desorden.

    Catalina, sin embargo, cada vez que pasaba por ahí, lo único que podía recordar, era la carpa bordo y las últimas palabras que le había dicho su amiga.
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